Repositorio De ArtÃculos (2002)
Por
Javier I. Carbajal
Viernes 19 de Marzo,
2004 9:01 AM ET

Como antes comentamos al paso, un sitio
web debe forzosamente ser vivo,
dinámico. Un espacio en Internet sin
movimiento, sin cambios, sin sorpresas,
está
destinado a su fracaso antes del mismo
comienzo. Cuantas veces usted mismo
habrá ingresado en un website por
segunda vez y habrá exclamado para si...
¡no han cambiado nada! ¡no tienen nada
nuevo!
Sinceramente no es una buena impresión y
no lo recomendamos para su sitio.
Pero ¿cómo podemos mantener un sitio vivo?
Sin dudas trabajando en él de forma
persistente. Si usted vende libros y
ama su profesión probablemente se
preocupe no solo de
tener las obras más interesantes sino
también de estar ampliamente informado y
actualizado sobre ellas y sus autores. ¡Existen sitios en Internet que no
piensan que el librero deba saber de
libros! Colocan 20 portadas varias y se
sientan a esperar a que la gente pulse y
compre. Pero la venta no se produce. Y
¿por qué habrÃa de producirse? ¿Acaso usted
le encargarÃa
un
traje al
panadero?
Ahora bien, si el visitante ingresa a su
tienda virtual y se encuentra con la
portada de un libro, un comentario sobre
el mismo, la valoración de varios
expertos y la opinión de otros tantos
lectores, ¿no cree usted que estará más
motivado a realizar la compra y además
de pensar en volver a por más? Qué tal
si a esto le sumamos que usted presenta
un formulario al visitante mediante el
cual puede consultar dudas acerca del
envÃo del material, formas de pago
alternativas, etc. Y ¿qué tal si también
encuentra en el sitio un foro de
conversación acerca de su escritor
favorito?. ¿No cree usted que es más
posible que dicho visitante se haga un
usuario fiel de su sitio web? Créalo que
si.
Llamamos a esto fidelización y es
uno de los factores más importantes a
tener en cuenta cuando tratamos con los
visitantes de nuestra web. Al contrario
que en el comercio tradicional en
Internet el contacto con el cliente es
nulo... a menos que lo provoquemos.
¿Cómo hacerlo?
Creando métodos para que el visitante se
comunique con nosotros. Convenciéndolo
para que nos deje su nombre y su e-mail.
Integrándolo en un grupo de clientes que
reciban mensualmente nuestras noticias y
novedades. Asistiéndole mediante e-mail
acerca de todas las dudas que tenga
acerca del mundo del libro.
¿Qué le parece todo esto en comparación
con 10 portadas sueltas colocadas en un
sitio de Internet? ¿Verdad que lo
segundo suena más a éxito? Le animo a
que usted mismo lo compruebe.
Por
Javier I. Carbajal
Director Ciberautores.com
Enviar comentarios al autor